La Asunción en Bucarest: continuidad y novedad
Desde hace ya dos años, un grupo de trabajo creado al efecto se reúne puntualmente para reflexionar sobre la presencia asuncionista en la Misión de Oriente y la reapertura de la casa de Bucarest, ya que, canónicamente hablando, nunca se cerró. Los grandes ejes del trabajo realizado por este grupo corresponden a una de las prioridades asumidas por el Capítulo General de 2005, a saber: ¿qué presencia de la Asunción en Oriente?, ¿cómo insertar esta realidad, entrañable para la Asunción, en el proyecto de nuevas estructuras de la Congregación?, ¿cómo responder mejor a las necesidades de la Iglesia y de la Congregación en países en los que la mayoría no es católica? Los primeros discípulos del P. d’Alzon se adentraron por los caminos de Oriente y trabajaron con valentía, generosidad y desinterés por un mejor conocimiento recíproco entre cristianos occidentales y orientales atendiendo a la oración de Cristo mismo: «¡Que sean todos uno!» (Jn. 17, 21). Este mismo espíritu ha animado también nuestras reflexiones y nuestro deseo de poner toda nuestra persona al servicio de un mayor conocimiento mutuo entre cristianos de distintas tradiciones tratando de dar un paso más en el camino de la unidad.












