Padre Paul CHARPENTIER Apostolado en el mundo obrero Pierre-Louis Charpentier nació en Bury (Oise) el 23 de enero de 1914. Vivió en Levallois de 1920 a 1938. Cursó los estudios primarios con los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Delineante industrial en 1929, ingresó en la J.O.C (Juventud Obrera Católica). Como secretario permanente Jocista del Padre Michel Cornillie, A.A, consiliario de la Federación de París-Norte, participó activamente en el lanzamiento de la Federación. Cuando se fue, la misma contaba con unas 40 secciones en un amplio sector del extrarradio Norte y en algunos distritos de París. Habiendo manifestado el deseo del sacerdocio, el joven completó su formación y sus estudios como ‘vocación tardía’ en Saint-Denis e ingresó en el noviciado asuncionista de Les Essarts en 1936, con el nombre de Hno. Paul. Profeso el 3 de octubre de 1937, prosiguió los estudios de filosofía y teología en Lormoy (Essonne).
Fue ordenado sacerdote el 24 de marzo de 1946 por Mons. Pie Neveu, junto a otros 19 hermanos, e inmediatamente fue destinado a la Mission Saint-Etienne de Sèvres, más conocida por el nombre de ‘La Cloche’, que habían lanzado los PP Cornillie y Santu. En este marco, el P. Paul fue nombrado sucesivamente consiliario federal de J.O.C y J.O.C.F de Juvisy-sur-Orge (Essonne) y Villeneuve-Saint-Georges (Val de Marne). Desempeñará después las mismas responsabilidades en Versailles (Yvelines), llegando a ser consiliario regional de los departamentos de Seine-et-Oise y de Seine-et-Marne. El P. Frossard lo habilitó como misionero del mundo del trabajo. Responsabilidades en la Asunción
Nombrado de sopetón Superior Provincial de París, tras la muerte inesperada del P. Louis-Henri Bélard en febrero de 1957, el P. Paul promovió en el seno de su Provincia y en la Asunción lo que hasta ese momento habían sido los puntos fuertes y motores de su existencia: impulsar un apostolado de presencia más fuerte en los ambientes populares y obreros (misión en Saint-Etienne, en el Loira), abrir la Asunción a la colaboración con el mundo de los laicos, diversificar los tipos de formación en las estructuras escolares y en los escolasticados de su Provincia. Su experiencia pastoral le abrió igualmente a otras responsabilidades más amplias: el P. Paul fue miembro del Comité Permanente de los Religiosos en Francia… En 1964, la Congregación le llamó a Roma para el cargo de Asistente General. El jueves 29 de mayo de 1969, el P. Paul Charpentier fue elegido Superior General, sucediendo al P.Wilfrid Dufault en el marco de aquel Capítulo ‘extraordinario’ que pretendía trasladar el nuevo impulso del Concilio Vaticano II: amplia descentralización del Instituto, creación de las Provincias de España y del Congo, elaboración de una nueva Regla de Vida, extensión del carácter internacional de la Asunción, toma en consideración de la diversidad de las culturas y las lenguas, elaboración de nuevas formas de unidad en la diversidad… Se renovó prácticamente la Curia en 1969 con la elección de los PP. Dionisio Solano, Leander De Leeuw (sustituido en 1971 por el P. Serafinus Tillemans), Noël Bugnard y Augustine Danby ; el P. Alessandro Bombieri remplazó al P. Domitien Meuwissen como Secretario General y el P. Félicien Sleutjes, Procurador en lugar del P. Farne. La Asunción debe al P. Charpentier la creación del boletín de informaciones romanas, A.R.T. Informaciones, que tomaba el relevo a la Lettre à la Famille, fenecida en 1964. El Padre Touveneraud asumió la dirección de los Archivos y de la Postulación. No faltaron las dificultades en este período de adaptaciones y de efervescencias posconciliares. En Brasil surgió una grave crisis con el arresto de religiosos que trabajaban en ambientes populares (1969). En todas las Provincias, de resultas de la evolución de los tiempos y de las mentalidades, la fórmula del alumnado vivió su final. Numerosas estructuras que habían marcado la historia de la Congregación ya no son válidas. Es la hora de las reconversiones y de los cierres, a veces dolorosos. El más ruidoso, si no el más desgarrador, el concerniente a la casa Notre-Dame de France en Jerusalén, atrapada en el embrollo diplomático-político de Oriente Próximo. En 1971-1972 pasa a manos de la Santa Sede, que hace de ella un Centro Internacional. La revolución de las mentalidades que provocó la fragmentación de las grandes comunidades se vio acompañada por el cuestionamiento de los valores y de las identidades, así como por la hemorragia de las jóvenes generaciones asuncionistas. Al frente de la Congregación de 1969 a 1975, al Padre Paul le golpea en el rostro la crisis que sacude a las Iglesias Europeas. No se produce ninguna fundación en tierras nuevas en esta época, los efectivos diminuyen y apuntan pocas luces vocacionales. Una vida aún muy activa
Muy discreto por naturaleza, el P. Paul Charpentier abandonó sus funciones en 1975, con el deseo personal de que no se le confiara un segundo mandato. En febrero de 1975, tuvo la dicha de acompañar hasta San Pedro de Roma a la importante delegación de las Religiosas de la Asunción que acudían a tomar parte en la ceremonia de beatificación de Madre María Eugenia de Jesús. Tras el Capítulo de Les Essarts (abril de 1975), el P. Paul fue nombrado a la casa provincial de París, av. Denfert-Rochereau, donde, como religioso-sacerdote y director general adjunto, siguió el trabajo de creación en Bayard y las realidades de la empresa. Jubilado en 1985, continuó asegurando una presencia atenta en La Foi Aujourd’hui y en Vermeil. El 24 de marzo de 1996, celebró en la intimidad en Denfert-Rochereau su jubileo sacerdotal de 50 aniversario. Padeciendo, por la edad, algunas dificultades para desplazarse, pero deseando no abandonar la región parisina por sus múltiples relaciones, el P. Paul, ya octogenario, obtuvo en 2001 la facultad de poder ingresar en la casa Marie-Thérèse de los sacerdotes ancianos de la diócesis de París, al otro lado de la calle de nuestra Casa Provincial. Ahí ha fallecido el 27 de abril de 2007, acompañado por sus hermanos asuncionistas. (A partir de la reseña del Padre Jean-Paul Périer-Muzet Petit Manuel d’Histoire de l’Assomption págs. 61-62 y dibujo del Hno. Michel Bellanger, a.a. pág. 63., de la Colección del Noviciado de Juvisy.) |