Este viernes, siguiendo con la escucha a las Provincias, el tema examinado es el de la «vida comunitaria».
Aparecen algunos pasajes insoslayables:
- en primer lugar, ¡la importancia del capítulo local! El capítulo local es un verdadero lugar de compartir en el que –con toda franqueza- se va a establecer la «carta de la comunidad».
- la comunidad es una realidad de Fe.
- saber volver al espíritu natural y superar el estadio de «Buenos compañeros», siendo conscientes de que las diferencias no son impedimento para vivir juntos. Cada uno tiene cualidades naturales y puede contar con la gracia de Dios. ¡El Padre d'Alzon insiste mucho en esto!
- el compartir comunitario permite intercambiar una riqueza de experiencias que beneficia a cada uno.
Fr Joseph Baik Ho introducing himself to the bishops
No olvidar que la vida común se basa en lo que se vive… Esto va más allá del buen ambiente y la bondad natural…
La jornada se cierra con un «momento intenso» muy apreciado por todos: expresar nuestra comunión con la Iglesia local.
Hacía sol este viernes 4 de abril a las 17h., cuando acogimos a Mons.
Andreas CHOI, arzobispo de Gwangju, Mons. Hygino KIM su auxiliar y
Mons. Victorino YOUN, arzobispo emérito que nos acogió en Corea en
Navidad de 1991. En la tradición de la Asunción, quisimos significar
nuestra comunión con la Iglesia local. Ejercicio logrado. Mons. YOUN
presidió la Eucaristía y Mons. CHOI pronunció la homilía traducida
simultáneamente por el Padre Frans Desmet. Manifiestamente, el
arzobispo había leído y trabajado los documentos ofrecidos por la
comunidad. Apoyándose en el impulso nuevo que dio a la Iglesia el
Concilio Vaticano II, desarrolló el tema siguiente: preparar el futuro
observando las realidades presentes. Su conclusión nos reitera que:
«Nuestro fin es muy claro: es la comunión con Dios Padre; conocemos el
camino: Cristo Jesús; y tenemos una buena brújula: el Espíritu Santo».
Mgr Kim Hygino, Mgr Youn Victorino, Mgr Choi Andreas
La cena -ofrecida por el arzobispo- y toda la velada fueron
animadas y distendidas. Él mismo se encargó de hacer de sumiller.
Visiblemente estábamos lejos de actitudes rígidas y forzadas; y los
obispos pudieron conocer otra imagen de la Asunción.
Homily of Archbishop of Gwangju translated by Fr Frans Desmet