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SESIÓN DE FORMACIÓN PERMANENTE - P 3 |
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Written by Daniel Gillier, A.A.
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Saturday, 13 September 2008 |
ROMA, 18 de agosto al 6 de septiembre de 2008
Salidas-descubrimiento en el 1er week-end
El sábado por la tarde, fuimos a celebrar la Eucaristía en las Catacumbas de Priscila, una de las numerosas catacumbas de Roma, donde 6 papas de los siglos 3º y 4º han sido enterrados. Las catacumbas no son, como se ha dicho a veces, lugares donde los primeros cristianos se escondían para celebrar en tiempos de persecución, sino cementerios donde pueden verse hoy todavía hermosos testimonios de la fe cristiana (en particular los frescos). Así mismo, la fe en la comunión de los santos se expresa más claramente allí a través de una mayor concentración de tumbas alrededor de las de los mártires.
El domingo, nuestra adhesión a San Agustín nos condujo a Ostia, puerto
estratégico situado en la desembocadura del Tíber en la época de la
antigua Roma, pero totalmente abandonado antes del final del 1er
milenario bajo el efecto conjugado del declive de Roma, del azote
persistente de la malaria y de la regresión del mar debida a los
aluviones depositados por el Tíber. Las ruinas de esta importante
ciudad, exhumadas a partir del siglo 19, dan una buena idea de la vida
de una ciudad del Imperio romano en tiempos de su apogeo. Claro está,
hemos hecho memoria del éxtasis de Ostia que Agustín rememora en sus
Confesiones así como de la muerte de su madre, Santa Mónica, en ese
lugar.
En el camino de retorno, no hemos podido evitar hacer alto en la
basílica de San Pablo extra muros, una de las cuatro basílicas mayores
de Roma, que ofrece en este Año Paulino, la posibilidad de recibir una
indulgencia plenaria. Reconstruida idénticamente en la primera mitad
del siglo 19 después del incendio de 1823 que la había destruido en
gran parte, es impresionante por el majestuoso volumen de su nave
central que nada obstruye. La mirada se dirige con facilidad hacia el
coro, donde se encuentra el altar elevado situado sobre la tumba del
apóstol, dominado por los magníficos mosaicos del arco central y del
ábside. En esta basílica que le está consagrada, Pablo, apóstol de las
naciones, está asociado con frecuencia a Pedro, jefe de los apóstoles,.
Además de los 36 frescos que representan los diversos episodios de la
vida de Pablo, una de las principales particularidades de la basílica,
es la serie de retratos de todos los sucesores de Pedro incluido el
Papa Benedicto XVI.
Daniel Gillier, a.a.
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Last Updated ( Saturday, 13 September 2008 )
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