Medios de comunicación

Nuestra aventura en los medios de comunicación comenzó en 1873 con la fundación de Le Pèlerin y el nacimiento de La Bonne Presse. A medida que nos hemos ido adaptando a las necesidades cambiantes a lo largo de los años y nos hemos expandido por los cinco continentes, nuestro compromiso con los medios de comunicación no ha dejado de reinventarse. Estará abierto a diferentes tecnologías y nos llevará mucho más allá del marco de un grupo de prensa católico francés.


«En el seno de las familias religiosas, la Asunción se distin-gue por su responsabilidad directa y su compromiso en obras mediáticas: Bayard, pero también Radio Moto y Moto TV (Kivu Norte), las publicaciones de nuestros san-tuarios en la Provincia Andina, etc. Su responsabilidad consiste pues en poner estos medios de comunicación al servicio de la unidad, de la verdad y de la caridad, signos de la llegada del Reino de Dios, mediante la educación y la formación humana y espiritual.»

34º Capítulo General, n°145

Bayard, una obra emblemática en este campo

una de nuestras obras movilizadoras

Bayard era originalmente una empresa de prensa francesa fundada en 1873 por los Agustinos de la Asunción. En la actualidad, sus actividades internacionales incluyen Prensa (diarios, revistas, jóvenes); Edición; Audio (podcasts, radio, música) ; Audiovisual; Aplicaciones y plataformas; Servicios a los medios; Eventos; Peregrinaciones. Las principales áreas de interés son las noticias(La Croix, Le Pèlerin), los jóvenes(Pomme d’Api, J’aime lire, Astrapi, Okapi, Phosphore, Je bouquine, etc.), los adultos y las personas mayores(Notre temps, etc.), la religión (Prions en France, etc.) y losmedios de comunicación.),publicaciones religiosas ( Prionsen Église, BIPEL), etc. Entre las diversas cabeceras del grupo, los Asuncionistas trabajan en gestión, La Croix, Le Pèlerin, Prions en Église, edición, audio, etc.

Vídeo Le Pèlerin
Vídeo La Croix

«Este «mundo digital», que crece ante nuestros ojos y deja su huella en nuestras vidas, requiere de los cristianos una imperiosa y difícil tarea de inculturación: se trata de ela-borar los lenguajes, los símbolos y los códigos que nos per-mitan expresar nuestra fe en esta cultura digital y dar testimonio de ella ante una humanidad que está impregnada de esta cultura. Esta urgencia requiere «un enfoque crea-tivo y constructivo» que fomente una «cultura de la buena vecindad» (Dicasterio para la Comunicación, Hacia una presencia total, mayo 2023).»

34º Capítulo General nº 143