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AA-Info n.11 - Enero 2026
El perdón: un gesto de esperanza
Roma
Editorial
P. Ngoa Ya Tshihemba
Superior General de los Agustinos de la Asunción
Para clausurar el año jubilar, la estatua de la Virgen de la Esperanza, procedente de la parroquia de San Marco di Castellabate, en la provincia de Salerno (sur de Italia), fue colocada en la basílica vaticana. Debía permanecer allí desde Navidad hasta la Epifanía. Según un artículo de Vatican News, esto significa que el jubileo de la Esperanza concluye bajo la mirada de la Virgen María. Que esta mirada maternal, llena de ternura, amor infinito y esperanza reconfortante, nos acompañe a lo largo de este nuevo año. Les invito a elegir mirar hacia el futuro con una esperanza renovada: la esperanza de restaurar una o varias relaciones en la familia o en sus comunidades; la esperanza de un mundo mejor, aunque las malas noticias inunden los medios de comunicación; la esperanza de una paz interior que consolide los pasos de quienes quieren seguir adelante.
El perdón puede ser ese elemento desencadenante que necesitamos para avanzar. La falta de perdón sincero es una carga emocional que nos paraliza. También sabemos qué genera esta resistencia al perdón: mucha amargura, ira y resentimiento que lo afectan todo gravemente. No solo nuestra vida espiritual se vuelve puramente formal, sino que también se ve afectada nuestra «salud afectiva». Evidentemente, esto frena profundamente nuestra forma de compartir una vida personal y comunitaria armoniosa.
Es cierto que cada día, al comienzo de la Eucaristía, pedimos perdón al Señor. Y con razón. «Si tú, Señor, guardas rencor, Señor, ¿quién podrá subsistir?» (Sal 129,3). Este comienzo del año 2026 puede ser una buena oportunidad para volvernos hacia nuestros hermanos y hermanas y pedirles perdón. Entre los números de nuestra Regla de Vida más citados en las autoevaluaciones con vistas a los votos perpetuos y los ministerios ordenados, el número 8 ocupa un lugar destacado: «Nos aceptamos diferentes, porque Aquel que nos une es más fuerte que lo que nos separa. Debemos superar constantemente nuestras divisiones y limitaciones para encontrarnos en la acogida y el perdón. Si anteponemos la escucha benevolente y el respeto a las personas a las divergencias de opinión y las diferencias de origen, edad, mentalidad o salud, nuestra diversidad se convierte en riqueza. » No se trata de un simple «copiar y pegar» de ideas, sino del reflejo de una realidad profunda y de un llamamiento que nos habita: la vida comunitaria es un don precioso y frágil, por lo que hay que acogerla y preservarla.
El virus de la discordia no respeta ni la edad, ni las responsabilidades, ni los conocimientos que tenemos. Negar este hecho sería un error. La regla de San Agustín, que hemos decidido hacer nuestra, insiste de manera singular en el llamamiento al perdón mutuo: «Quien haya causado daño a su hermano, mediante injurias, calumnias o acusaciones graves, no olvidará remediar el mal que ha causado presentando sin demora sus disculpas. En cuanto al que ha sido perjudicado, que perdone sin discutir. Si se han causado daño mutuamente, deben perdonarse mutuamente sus ofensas» (Regla de San Agustín VI, 2).
En mi breve mensaje de Navidad de 2025, mencioné una frase de una canción popular brasileña: «Cada ser, en sí mismo, lleva el don de ser capaz». Creo profundamente que este don recibido de Dios nos hace capaces de perdonarnos mutuamente. El papa León XIV, durante la audiencia general del miércoles 20 de agosto, recordó lo siguiente: «Aunque el otro no lo acoja, aunque parezca inútil, el perdón libera a quien lo da: disuelve el resentimiento, restaura la paz y nos reconecta con nosotros mismos”. Es una gracia que debemos volver a pedir al comienzo de este año. No dudemos en acogerla u ofrecerla, «incluso cuando no nos sentimos comprendidos», decía el papa León XIV.
Que el año 2026 sea para todos nosotros un año de renovación. Y que Dios, rico en misericordia, nos transforme desde dentro para que el perdón recibido y ofrecido se convierta en fuente de paz y de vida nueva en la fe y la esperanza.
Para leer la AA-Info n°11 completa, siga este enlace...
https://www.assumptio.org/documenti/reserved/es/2026/yyes0_aa-info-n11-enero-2026-es.pdf